EL RAPTO DE PERSÉFONE

Estoy en Roma, es primavera y me alojo en el hotel Quality Regent, pero eso no importa. Asisto al V Congreso de RPG. Sabes que no he venido de muy buena gana. Que lo hago por tí porque te quiero profundamente. Que si me he especializado en la Reeducación Postural Global ha sido por tus lumbalgias agudas y crónicas, con la esperanza de terminar con ellas alguna vez. Es un congreso más, como todos. Pero esta vez no he encajado absolutamente con nadie para matar esos tiempos muertos que nos quedan entre comidas y conferencias. Así es que he decidido alienarme con el grupo de españoles que esta tarde visitará el museo de Villa Borghese.
A nuestra llegada al museo nos recibe una guía que es aragonesa, de Huesca nos dice. Tiene los ojos cargados con unas pesadas ojeras. Nos acompaña arrastrándo unos tobillos hinchados. A las cinco y media de la tarde podría haber estado en cualquier rincón del museo pero estoy en en la sala cuatro, la "Galería de los Emperadores". Magnífica, es magnífica; me asombro contemplando "El rapto de Perséfone" de Bernini, el mármol hecho carne. Entonces, mi móvil se agita bruscamente dentro del bolso. Eres tú, ¡que inoportuno!. Me aparto del grupo para escucharte. Estás nerviosísimo, te cuesta articular las palabras, quieres decirme algo muy importante, urgente. Te sereno. Tranquilo, te digo. Por fín me relatas. Ha muerto Elena, me deshago, nuestra vecina, me tiemblan las piernas, sólo tiene veintiún años y cuando me lo estás contando ya no existe. Un vacío, un no sé dónde estoy. Tras una fuerte discusión con su novio y al intentar zafarse de su violencia, ha caído por el hueco de la escalera.
Regreso al hotel incapaz de compartir con nadie la noticia, la tristeza.
imágen de http://www.flickr.com/photos/tags/bernini/




guso dijo
Nunca habría pensado que los goles de mi equipo y un comentario al respecto en mi blog me llevaran hasta Roma, Bernini, Perséfone y hasta tu página. Me gusta lo que escribes y cómo lo describes. Muy bonito, Sofía.
2 Noviembre 2005 | 11:39 PM