EL CANALILLO

Tu hijo te pregunta por mí. Te extrañas. Te inquietas. Te alarmas. Es la primera vez que escuchas mi nombre en su boca. Sospechas una certeza. Quiere abrir la hucha de hojalata. No puedes consentirlo. Usar la valiosa calderilla acumulada comprando otro absurdo, violento, mimético, aburrido para tí. Otro juego de la “Play”, ¡no!.
Me buscas ansiosa en la cocina. Me encuentras. Con mimo, pero acelerada, me quitas la grasa que me dejó la última lata de atún. Me escondes.
Estoy en el canalillo de tus pechos. Nunca había estado aquí. Qué esponjoso, dulce, caliente y tierno. Profundo y limpio. Confortable, me gusta. Tú, durante cinco segundos, me notas fresco.
En este lugar no se le ocurrirá mirar, piensas. Y yo sueño. Un sueño imposible. Ya no soy un abrelatas, soy auxiliar de canalillos de pechos.
Imágen de masdearte.com
PD:-"Sofía se ha inspirado para este post en la sugerencia de JJ Millás en cadenaser.com/programas/laventana/seccionmillas ; allí lo ha enviado".




Bluesea dijo
Buen lugar para estar...
:-)
Siempre tan sugerente.
Un beso, Sofía.
8 Noviembre 2005 | 08:15 PM