GÜISQUI Y ORFIDAL

Adelante. Pasa. Estoy aquí en la hamaca, tumbada al fresco. No tengas miedo. De mí sólo queda un cadáver con los ojos abiertos. Cincuenta pastillas de "orfidal" y un güisqui, con hielo. Eso sí, un buen güisqui "single mat" aunténtico escocés, el "Macallan" que me regalaron.
No te molestes en buscar, en revolver, deja mis papeles, no te he dejado ninguna nota con un te quiero.
Quería huír de tí. Y ¿sabes una cosa?, te veo ahora y me arrepiento. No lo volvería a hacer. Cuando he tomado la decisión, he hecho una ponderación nefasta de la vida, he centrado en tí toda la atención. Y me he equivocado, dejo muchas cosas muy importantes. Y ha hecho falta ésto para que lo comprenda.
Suerte que aquí, en el otro lado, me han dicho, hace un rato, mientras tú me llamabas por teléfono y yo no lo cogía porque estaba muerta, me han dicho otros muertos que aún me quedan otras dos vidas. Ya he quedado en que voy a utilizar una, que es otra. Si te veo alguna vez a lo mejor te saludo.
La imágen es de http://www.flickr.com/photos/gaylon/63553529/




Siete dijo
Vaya... me dejas sin saber que decir. De verdad te sientes así?. Sabes? Yo he pasado muchas veces por ese estado, pero cuando veo a alguien que lo sufre no puedo evitar sentir más lo de esa persona que lo mio propio. Cuídate mucho!
24 Noviembre 2005 | 01:35 AM