Fuerte deseo de fumar un cigarrillo, estado de ánimo depresivo, insomnio, irritabilidad, frustración o ira. Ansiedad, dificultades de concentración, inquietud.
Disminución de la frecuencia cardiaca, aumento del apetito.
Sí, siento y sufro todo esto, pero estoy contenta.

Diez días sin fumar. Creo que lo estoy consiguiendo. Orgullosa aunque aún no he salido del túnel. Sometida todavía al síndrome de abstinencia. No estoy para nada ni para nadie. Firmemente decidida a retirar la nicotina de mi sistema nervioso central.
Con el zyntabac he superado los días más críticos, los primeros, pero he tenido que dejar de tomarlo porque me tumbaba. Ahora me aferro a los chicles de nicotina porque funcionan. Deseando que pasen los días para volver en mí, nueva, desintoxicada.
Un verdadero placer la “oximetría”, comprobar cómo el monóxido de carbono desaparece de mi sangre.